
ATRAPA A UN LADRÓN
Estamos acostumbrados a que en las grandes obras maestras del inmortal Alfred Hitchock siempre predomine la intriga, el misterio o el suspense, pero Atrapa a un ladrón es un película exquisita, elegante, delicada donde el suspense, aunque también existente, se ve relegado a un segundo plano.
La relación sentimental entre sus dos protagonistas, Cary Grant y Grace Kelly se ambienta en la bella Rivera francesa, parajes de ensueños, vestidos diseñados en exclusiva para la alta sociedad, joyas extremadamente brillantes, todo ello hace que la química entre las dos estrellas sea sencillamente fascinante.
Diálogos divertidos, mordaces, una historia de amor de las que siempre le encantó mostrarnos a Hitchok en sus películas. Una de sus rubias predilectas, Grace Kelly que interepreta el papel de una dama adinerada, aparece más guapa que nunca, papel que parece venirle como anillo al dedo y Cary Grant el eterno galán que se introduce en la piel de un ex ladrón profesional de joyas que en su huida de la policía encontrará el amor.
En esta obra se entremezclan líos de sentimientos, confusiones, muchos engaños, todo ellos con un toque de humor que hacen de Atrapa a un ladrón una película encantadora para todos los públicos.
Diálogos divertidos, mordaces, una historia de amor de las que siempre le encantó mostrarnos a Hitchok en sus películas. Una de sus rubias predilectas, Grace Kelly que interepreta el papel de una dama adinerada, aparece más guapa que nunca, papel que parece venirle como anillo al dedo y Cary Grant el eterno galán que se introduce en la piel de un ex ladrón profesional de joyas que en su huida de la policía encontrará el amor.
En esta obra se entremezclan líos de sentimientos, confusiones, muchos engaños, todo ellos con un toque de humor que hacen de Atrapa a un ladrón una película encantadora para todos los públicos.





